Si Bibiana Aído no estuviera al frente del ministerio de las chorradas y éste fuera una institución mínimamente seria, las primeras medidas que debería de tomar habrían de estar enfocadas a terminar con una de las lacras sexistas más terroríficas de la historia: La religión Católica.
Por mucho que sus máximos representantes se empecinen en defender el monumental absurdo del celibato o la negación del sacerdocio femenino, apuntando de forma tácita descarada la inferioridad de la mujer frente al hombre, el nivel de desarrollo social alcanzado por las culturas occidentales hace absolutamente imposible conciliar estos postulados con los de una sociedad justa e igualitaria.
Por mucho que sus máximos comisionados se obstinen en hacer responsable a la homosexualidad de los casos de pedofilia entre sus filas, como si los malhechores que han cometido estos delitos dejaran de ser curas católicos responsables de sus actos por el hecho de ser homosexuales, lo cierto es que el total de los casos de pedofilia heterosexual es casi tan numeroso como el de pedofilia homosexual, a pesar de que según la propia taxonomía de la Iglesia los curas tienen trato prioritario con niños varones, lo que sin duda limita sus opciones heterosexuales.
El caso es que, ya sea homo o hetero, los curas tienen obviamente una inclinación sexual y desestimar este hecho tan sólo genera una presión de tal magnitud que termina explotando por la parte más herrumbrosa y corrupta de cada olla.
Articulos relacionados en: vaticano iglesia pedofilia
[comentarios (0)]
http://www.laislamagica.com/article.php/vaticano-divaga-casos-pedofilia